Hay varias etapas por las que pasamos todos y son más o menos así:
La primera etapa: El obstinamiento. Todavía estás en Cuba. No tienes claro donde vas a aterrizar, pero no importa, siempre que no veas más nunca un camello, ni verano de Santiago sin ventilador.- La cuerda floja. Que si me voy que si no me voy. Los combatientes de inmigración te hacen conocer que aún puede ser peor. Maratónica espera: la carta blanca, liberación, pasaporte, carta de invitación. Acto final: aeropuerto con tu familia. Ha sido un camino largo, todavía algo se puede joder. El uniforme de Inmigración aún te hace temblar.

